La violencia registrada tras el partido entre San Martín y Atlanta dejó al descubierto un conflicto que, según trascendió, vendría desarrollándose desde hace tiempo entre distintas facciones de la barra brava del club. A los incidentes registrados en la popular de calle Bolívar, en Benjamín Matienzo y en el playón de La Ciudadela, durante las últimas horas se sumó otro video que incrementó todavía más la preocupación en el mundo “santo”.
En las imágenes que comenzaron a circular en redes sociales puede verse a varios hinchas encapuchados incendiando parte de una pared ubicada en la tradicional casona de Benjamín Matienzo, un lugar históricamente utilizado por grupos de simpatizantes para reunirse en la previa de los partidos.
Según pudo observarse en el video, las llamas alcanzan tanto al escudo del club como a otro emblema perteneciente a una agrupación vinculada a la hinchada, mientras el fuego consume parte de la pared en medio de gritos y un clima de fuerte tensión. “Acordate, Pablo vigilante. Ustedes no van a volver más a la cancha; La Matienzo no va a ranchar más. Mirá cuántos somos, cuidate”, se escucha decir en las imágenes difundidas en redes sociales.
Las internas detrás de los incidentes
Aunque no existe información oficial sobre lo sucedido, distintas versiones indican que el conflicto estaría relacionado con disputas internas entre facciones de la barra brava por el manejo de distintos negocios vinculados a la actividad alrededor de los partidos. Según trascendió, las diferencias tendrían relación con la reventa de entradas y también con la venta de bebidas durante los encuentros que San Martín disputa en La Ciudadela.
Además, también trascendió que la situación se habría agravado en los últimos meses debido a la fragmentación interna que existiría dentro de la hinchada. Algunas versiones hablan de varias facciones que actualmente disputarían espacios de poder dentro de la barra de San Martín, en un contexto que genera cada vez más preocupación entre socios e hinchas genuinos del club por los reiterados episodios de violencia registrados dentro y fuera del estadio.